Esta situación ha obligado al Cabildo Metropolitano y al propio colegio ha intensificar su actividad publicitaria en forma de carteles distribuidos por todas las parroquias de la diócesis de Zaragoza y folletos.
Por el momento el Colegio-Escolanía de infantes ha recibido nueve solicitudes formadas por cinco niños de nacionalidad española, tres latinoamericanos y un rumano. En este sentido el canónico responsable del Colegio de Infantes, Luis Cuartero, ha señalado que “es muy bonito pensar que en El Pilar no hay sólo banderas que representan a Latinoamérica, sino voces que rezan por esa tierra ante su patrona”.
Cuartero se lamenta que la popularidad de esta figura entrañable no derive en que las familias aragonesas decidan que un miembro de su familia participe en esta “bonita experiencia”. “Confío que no se pierda esta tradición porque muchas personas cuando van a pasar a sus bebés por el manto de la Virgen les piden que pidan por esa pequeña vida”, ha puntualizado el canónigo.
La actividad de los infanticos empieza pronto. A las 9.00 horas de la mañana van a la Basílica del Pilar a cantar los salmos y el resto de la misa. Tras esto, los pequeños monaguillos comienzan su jornada educativa en el Colegio-Escolanía situado al lado del templo. Por la tarde, a las 19.40 horas cantan la salve y los gozos de la Virgen. También hacen el “paso” que es una de las imágenes más tradicionales de los zaragozanos cuando son bebés, ya que un infantico pasa al niño por el manto de la Virgen del Pilar y posa para una foto de recuerdo de este momento. Todos los domingos, a las siete de la mañana cantan la tradicional Misa de Infantes.
Los niños que deciden ingresar en el Colegio-Escolanía pueden realizar los tres ciclos de educación primaria. Los alumnos de primero y segundo viven en régimen de mediopensionistas, desde las 10.00 horas de la mañana hasta las 18.30 horas que pueden ser recogidos por sus padres. La vida de los alumnos de tercero a sexto es en el internado del colegio, aunque los de Zaragoza pueden ir a su casa al acabar todas las actividades hacia las 21.00 horas y tienen que regresar a las 8.30 horas. La propuesta formativa, basada en el humanismo cristiano, cuenta con las asignaturas de los demás centros educativos, además de inglés y francés obligatorio. Una parte muy importante de los estudios de los infanticos son los estudios musicales en los niños aprenden a cantar y a tocar un instrumento.
El canónigo Luis Cuartero ha destacado que “esta formación es gratuita, puesto que los niños disfrutan de una beca concedida por el Cabildo Metropolitano, que cubre gastos de estancia, manutención, enseñanza y formación musical en los centros de música “Santa María”.
Al finalizar los estudios de primaria, los alumnos pueden continuar sus estudios en la Obra Diocesana Santo Domingo de Silos, ya que este el Colegio-Escolanía está adscrito a este centro.
Para ser infantico del Pilar, los únicos requisitos que se exigen son: tener buenas cualidades voz y oído y gusto por la tarea litúrgica debido a su actividad como monaguillos.
Un poco de historia
La notoriedad de los infanticos, como institución organizada, se remonta al siglo XVII. Sin embargo, es a finales del siglo XV cuando empiezan a tomar auge las capillas de música en las catedrales; a estos niños se encomienda las partes de soprano en el canto de atril.
En el caso de Zaragoza, hay datos que sugieren un acta de creación más antigua debido a un niño cantor que posteriormente sería santo: Dominguito de Val.
http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=59923&secid=12










Como esto no es una noticia sino que es una columna de opinión, pues me voy a expresar libremente. Kylie Minogue hizo esperar a los españoles 20 años para verla cantar impregnada de neon sobre un escenario. La larga espera no hizo que 15.000 personas dejaran de rendirse a los pies de la ‘impossible princess’ en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid ayer noche.
La actitud de algunos medios 